Después de casi una década de reclamos, insistencia y trámites, el barrio Independencia logró concretar la conexión al sistema de saneamiento, una demanda histórica que los vecinos venían impulsando desde hace años. La obra, que había culminado en su infraestructura principal en 2023, recién quedó habilitada para su uso el pasado 13 de noviembre, según confirmó el vecino y referente barrial Noel Ponte.
Ponte relató que el proceso comenzó con un fuerte trabajo comunitario, que incluyó la recolección de más de 70 firmas para respaldar la solicitud. Indicó que la ingeniera Florencia García fue clave para que el proyecto avanzara administrativamente, ya que el plan original para la zona no contemplaba saneamiento, sino únicamente cordón, cuneta, bitumen y caminería.
“Fueron nueve años de gestiones constantes. Me propuse no parar hasta conseguirlo, aunque muchos vecinos ya estaban descreídos. La obra terminó hace más de dos años, pero recién ahora OSE habilitó la conexión”, explicó.
El vecino detalló que para acceder al servicio los hogares debieron cumplir con requisitos técnicos exigidos por OSE, como la ubicación de la cámara sanitaria un metro hacia adentro de la propiedad. “Muchos tuvieron que modificar instalaciones, pero el costo es mínimo. Solo 260 pesos”, señaló.
Ponte destacó el rol de la prensa en la visibilización del reclamo, y sostuvo que las autoridades no suelen acercarse por iniciativa propia a los barrios. “A los políticos hay que moverlos. Uno no tiene que agradecerles, porque es su obligación gestionar estas mejoras. Si uno no reclama, nadie viene a preguntar qué necesita el barrio”.
Con la conexión finalmente habilitada, los vecinos celebran un avance largamente esperado que, según dicen, mejora la calidad de vida y cierra un capítulo de insistencia, paciencia y movilización comunitaria.